Francisco Fierro toca las «Polonesas» aparte de composiciones propias

de Luis Suárez

Notas al programa

La Polonesa es una danza polaca de movimiento moderado y en compás de 3/4. En su origen era una marcha solemne que daba principio y fin a una fiesta realizada en casa de una familia patricia; las parejas, tomadas de las manos y guiadas por el dueño de la casa, atravesaban las salas, las galerías y los jardines, haciendo los más extravagantes movimientos. Las melodías de la polonesa suelen ser de una estructura simple, a base de frases breves. Posee un ritmo muy característico en el que se combinan corcheas y semicorcheas.
Chopin, quien escribió al menos 17 de ellas, las cuales se cuentan entre las polonesas más célebres y notables. Chopin escribió polonesas durante la práctica totalidad de su vida musical, pues la primera data de 1817, cuando tenía tan sólo siete años; y la última, la conocida «Polonesa-fantasía», se publicó en 1846, tres años antes de su fallecimiento. Por otro lado, la mayoría de las polonesas de Chopin fueron compuestas para piano solo, pero también están la «Andante spianato y Gran Polonesa brillante Op. 22» en mi bemol mayor, para piano y orquesta —aunque existe además una versión para piano solo—, y «la Introducción y polonesa brillante Op. 3» en do mayor para piano y violoncello.
Chopin condensó una imagen idealizada de su país y manifestó el concepto de nacionalidad hasta entonces poco significativo, aún más cuando éste poseía un matiz político. Sobre el particular algunos autores han señalado un sentimiento paradójico, puesto que el patriótico Chopin, luego de cumplir veinte años jamás volvería a pisar suelo polaco y se adaptaría a la vida parisiense. Al tiempo en que Chopin se dedicó a la creación de estas obras, la polonesa destinada a iniciar las fiestas de la corte sólo recordaba la antigua caballerosidad de los nobles polacos, manteniendo su carácter viril, melancólico y heroico. Con ellas Chopin condensó una imagen idealizada de su país y continuó sublimando musicalmente los sucesos de Septiembre de 1831cuando Polonia fuera invadida y dominada por Rusia.
El gran pianista, Antón Rubinstein relacionó estas obras con la amada Polonia del compositor. Esta descripción puede ser demasiado específica e implican un contenido programático que Chopin nunca pretendió, pero aún tienen validez aquí ya que este compositor lució su nacionalidad con orgullo, no solo permitiendo que se filtre en su música para convertirse en una de muchas características, sino alentador para convertirse en un ingrediente esencial.


Crítica

Francisco Fierro ha demostrado repetidamente sus puntos fuertes en el repertorio del concierto, de menos a más, eligiendo siete de las Polonesas publicadas por Chopin. Para abrir y cerrar el recital, sin embargo, expuso dos de sus piezas, por él compuestas, utilizando su faceta de compositor – improvisador que fama le ha granjeado ya, mostrando un papel más íntimo como recitador, sacando de la chistera melodías cantábiles y bellas, a la manera de la música de piano solo de maestros del teclado como Haydn, Mozart, Beethoven, Debussy y/o Chopin. Fierro, sin duda, vierte sus propios sentimientos sobre el país natal del homenajeado en estas piezas, ya que las actuaciones son descaradamente apasionadas y conmovedoras, y la cantidad de rubato que usa sugiere que interpreta con una intensa participación emocional, a manera del franco – polaco, libre de tendencias y expectativas, y dando forma a estas polonesas con expresión personal. Fierro no exagera los efectos a veces, haciendo que la música sea tanto extravertida como poética, no más de lo necesario en ambos casos. Su consistencia muestra que ha sopesado sus opciones cuidadosamente a la espera de la Integral que espera en el futuro proyecto de grabación.

Chopiniana 2ª parte – las Polonesas

El pianista y compositor Francisco Fierro toca obras propias y las Polonesas de Frédéric Chopin

Comenzando su educación musical a los 12 años en el Conservatorio Padre Antonio Soler de San Lorenzo de El Escorial, su principal referencia pianística la toma de la pedagoga rusa Galina Eguiazarova, profesora de la Escuela Superior de Música Reina Sofia de Madrid.

Además de su faceta como intérprete, la composición y la improvisación forman una parte de igual importancia en su profesión, habiendo estrenado obras propias y habituado a realizar improvisaciones en directo en sus conciertos.

Su trayectoria le ha llevado a tocar en las principales salas españolas como el Teatro de la Maestranza de Sevilla, Palau de la Música de Valencia, Palau de la Música de Barcelona, Auditorio Miguel Delibes de Valladolid, Auditorio Nacional de Madrid y Auditorio de Zaragoza así como en importantes festivales como el Festival Internacional Pianino Chopin de Valldemossa, Festival Internacional de Piano Rafael Orozco de Córdoba, I Festival de Cámara Villa de Lerma en Burgos, Festival Banco Santander en Santander, Clásicos de Verano de la Comunidad de Madrid y festivales europeos como el Festival Internacional de Piano de Colombes en París, Chopin Fest en Kósovo, o la Beethoven Society of Europe en Londres ofreciendo conciertos en Steinway Hall, Saint James Piccadilly, Bolívar Hall y Regent Hall entre otros.

En 2015 Francisco Fierro se traslada a Texas en Estados Unidos donde realiza sus estudios de Máster en la clase del pianista valenciano Josu de Solaun, recibiendo beca completa y un puesto como asistente.

Tras recibir el Primer Premio del Concurso Bradshaw and Buono International Piano Competition en Nueva York, Francisco Fierro hizo su debut en el Carnegie Hall en mayo de 2015.

Así mismo, Francisco Fierro ha obtenido otros primeros premios como el Classical WETA Salon Series y el Sam Houston Concerto Competition 2016, que le han llevado a actuar a lo largo de los Estados Unidos; Washington D.C., Ohio, Florida y Texas.

Francisco Fierro toca la Kreisleriana de R.Schumann

Recientemente ha participado y actuado dentro del Miami International Piano Festival Academy en Florida, Estados Unidos y entre sus próximos compromisos destaca su participación como solista dentro la temporada de la Orquesta de Radio Televisión Española interpretando el Concierto nº 3 para piano y Orquesta de Sergei Rachmaninov.

Francisco Fierro toca el Concierto para Piano y Orquesta Nº3 de S.Rachmaninoff

Este concierto se organiza en colaboración con la Fundación Più Mosso (www.fundacionpiumosso.com), a su vez comprometida con la música clásica desde hace más de 20 años.

Programa

  • F. Fierro: Preludio
  • F. Chopin: Polonesas
    Op. 26 no. 1 en Do sostenido menor, Allegro appassionato. (1834-1835)
    Op. 40 no. 1 en La mayor, Allegro con brio. (1838)
    Op. 40 no. 2 en Do menor, Allegro maestoso. (1838-1839)
    Op. 44 en Fa sostenido menor, Moderato, «Tragic» (1840-1841)
    Op. 53 en La bemol mayor, Mæstoso, «Heroic» (1842)
    Op. 61 en La bemol mayor, Allegro mæstoso, «Polonaise – Fantaisie» (1845-1846)

Entrevista por Radio Catalunya Música – CatClàssica.cat

https://www.ccma.cat/catradio/catalunya-musica/

Por primera vez en los 6 años de la existencia del proyecto-festival «Creixell Classic» la emisora Radio Catalunya Música pone su foco en nuestro proyecto, y nos concede una entrevista a Francisco Fierro y Victoria Fernández el viernes, 8-N, entre las 18h y 19h, en el espacio «Assaig General». La emisión se puede escuchar en directo el día 8-N usando las frecuencias de CatalunyaMúsica, o por internet usando la dirección http://catmusica.cat. Además puede ser re-escuchado seleccionando la fecha del 8-N 2019 en la hemeroteca «A la Carta» a través de este enlace.

LugarCasal Municipal de Creixell

Fecha y hora: Sábado, 09 de noviembre del 2019 a las 19h.

Entradas: 10 EUR.

Apto para niños mayores de 6 años. Niños hasta 12 años gratuitos.

DeLIS Dúo – Sonatas para violoncello y piano

Irma Bau, violoncello – Irina Veselova, piano

de Luis Suárez

La inclusión de la sonata para violín n.° 1 en sol mayor op. 78, de Brahms, en la extraña versión, después de haberla escuchado tantísimas veces en su versión original, resulta poco habitual al oído, pero no es sino con más que deseable porque le permite a solistas y público cambiar de timbre acostumbrado por completo y mostrar el dominio de autor de un idioma íntimo y melódico, como se puede disfrutar en toda su enorme producción de cámara. En muchos momentos, DeLIS establecen una calidez y profundidad. Ambas poseen una técnica impecable plasmada en esta Sonata plenamente romántica, de ricos matices, escalada románticamente pero emocionalmente íntima, fueron tan cálidas como el sol en una tarde de verano y tan profundamente sentidas como un primer amor. El desafío para los intérpretes es equilibrar la complejidad con las grandes melodías brahmsianas que aparecen en los movimientos con los temas internos en los exteriores, donde el control de los artistas sobre el desarrollo motívico del material es impresionante.

El siguiente paso en el programa fue la bellísima y conocida «Sonata para violín» (en la trascripción para violoncello) de César Franck. La entonación del violoncello no fue para nada problemática, con algunos de los pasajes más difíciles en la literatura que lo acompaña, Veselova hace un trabajo fácil y claro del segundo movimiento diabólico de la sonata. Bau evita problemas con la entonación, con un sonido suave y redondeado. El autor buscaba un intrincado equilibrio de los dos instrumentos, que a veces en el piano se ve más tenue el sonido de lo que se esperaba. Ofrecen una interpretación que respira pasión, drama y libertad, en un esquema cíclico sabiamente estructurado. A destacar su tono penetrante para profundizar en la fantasía rapsódica, donde Bau parece estar completamente bajo la piel de la música, y expresa sus reflujos y flujos y sus intimidades y éxtasis con una sinceridad que viene directamente del corazón. La enorme musicalidad de ambas en sus interpretaciones es realmente bella, con una autenticidad idiomática que argumentan apasionadamente para que los oyentes al menos prueben, disfruten y se metan de lleno en las almas de los compositores.

A destacar el bis de una de las «Tres Piezas para violoncello y piano» de Nadia Boulanger, que forma parte de un proyecto futuro sobre las mujeres compositoras.

Dúo DeLIS

Irma Bau (violoncello) e Irina Veselova (piano) tocarán obras de Johannes Brahms y César Franck

LAS SONATAS DE VIOLÍN EN CLAVE DE FA

Este programa quiere englobar dos de las más grandes y increíbles obras de música de cámara para violín y piano que se han escrito en la historia de la música. Se trata de la sonata en sol mayor de Johannes Brahms op. 78 y la sonata en la mayor de César Franck. Ambas son obras mæstras y tienen gran cabida en las programaciones de todas las salas en todo el mundo. Pero se pueden interpretar también por violoncello y piano? Como es que los violoncelistas pueden incluirlas en su repertorio?

En 1878, un ya maduro Johannes Brahms, comienza a escribir la sonata en sol mayor op. 78, la que sería la primera de una serie de tres sonatas, después de haber hecho tres intentos anteriormente y haber destruido los borradores por su alta exigencia.

La escribió cuando veraneaba en Pörtschach am Wörthersee, Austria, y refleja aquel maravilloso ambiente del balneario de Carintia. Esta sonata fue conocida con el nombre de «Regensonate» (sonata de la lluvia) en honor su propio lied «Regenlied op. 59, nº3», la melodía se puede reconocer a lo largo de la sonata, y está basada en un bello poema elegíaco del escritor nórdico Klaus Groth donde habla de sentimientos de nostalgia y melancolía.

En relación a estos textos, hay una intención programática en toda la obra, por eso encontramos el tema inicial a lo largo de toda la sonata. Fue calificada por la audiencia como una de las mejores obras mæstras escritas nunca por este género y fue de gran inspiración para el repertorio camarístico romántico. Con esta sonata Brahms consiguió equilibrar los dos instrumentos perfectamente, un problema que no se había llegado a resolver del todo en dúos de piano e instrumentos de cuerda, en que el piano acababa teniendo un papel más protagonista. Lo hace demandando que el violín pueda tener plenamente un papel melódico protagonista. Esta obra es de un lirismo exquisito.

Parece ser que el compositor decidió transcribir la sonata para que su amigo violoncelista Robert Hausmann pudiera interpretarla. Para hacer una buena adaptación la transportó a la tonalidad de re mayor, una tonalidad mucho más cómodo para el violonchelo, e hizo todo de pequeños cambios de tesitura, dobles cuerdas, acordes, e incluso añadir algún tema en la parte del violoncello, que inicialmente en la sonata para violín interpretaba el piano. De este modo se la hace mucho más agradable de tocar por este instrumento. Unos años más tarde, en 1887, el violoncelista Jules Delsart escucha en París la sonata para violín y piano de César Franck, actualmente considerada una de las mejores sonatas escritas por este
género. Delsart queda tan impresionado, que decide escribirle a Franck para pedirle permiso para adaptarla para violoncello y piano. Los dos eran íntimos amigos y enseñaban al Conservatorio de París. No hay duda de que el compositor aceptó sin pensarlo.

En esta adaptación la parte de piano quedó intacto, sin sufrir ninguna modificación, y la parte del violoncello se mantiene muy similar al original, aunque adaptada al registro del instrumento. Sólo algunos pasajes más difíciles están transportados a una octava inferior. Durante la vida de Franck esta sonata fue interpretada por igual en las dos versiones y
fueron publicadas junto por la editorial Hamelle.

Fue dedicada al violinista Eugène Ysaÿe, y de hecho, otras fuentes confirman una historia diferente de la adaptación de la sonata para violoncello y piano: se dice que Franck empezó a escribirla para violoncello y piano y que, justo cuando empezaba, su amigo violinista Eugène Ysaÿe celebró su boda. Franck, como regalo, reescribió la sonata para violín y piano y se le regaló como regalo de boda.

Sea como fuere, Pau Casals en 1968 escribió «… lo que recuerdo claramente es que Ysaÿe me dijo que Franck le había dicho, que la Sonata estaba destinada al violín o el violoncello. Esta fue la razón por la que voy tomarla y tocarla tanto durante mis viajes. »

DeLIS Dúo

Irma Bau y Irina Veselova se conocen en Barcelona a principios del 2017, a las master-clases del mæstro Peter Bruns. La conexión entre ellas es inmediata, y deciden dar continuidad a aquel encuentro, formando un dúo estable. Se presentan en público el mes de marzo con un concierto en Barcelona, ​​y en abril de este mismo año ganan por unanimidad el primer premio en el 23º Concurso Internacional Paper de Música de Capellades.

Dos meses más tarde obtienen el segundo premio en el concurso internacional de Música de «Les Corts», en el auditorio Axa de Barcelona, ​​y en junio consiguen el primer premio, también para unanimidad, el Concurso Internacional Mirabent i Magrans de Sitges en la modalidad de música de cámara.

Esto las lleva a ofrecer recitales en prestigiosas salas, ciclos de conciertos y festivales de toda Cataluña y el resto del estado. Gracias al premio obtenido en el concurso Papel de Música, graban su primer CD, llamado «joyas del romanticismo» en el auditorio Atlántida de Vic bajo el sello de Solfa Recordings, con las sonatas de César Franck y Sergei Rachmaninov.

A pesar de ser una formación reciente, han recibido clases de los prestigiosos profesores Peter Bruns (Leipzig), Maria de Macedo (Madrid), Arnau Tomás (Cuarteto Casals) y Jacob Shaw (solista internacional).

Este febrero del 2019 han participado en el ciclo de conciertos «Audicions íntimes», presentados por Xavier Chavarria, grabados y emitidos por la cadena de radio «Catalunya Música» (http://catmusica.cat). Para la próxima temporada ya tienen programados varios conciertos en salas en todo el país.

Video promocional de DeLIS Dúo en YouTube

YouTube: 2º movimiento de la sonata en La de C.Franck

Programa: Sonatas para violoncello y piano de J.Brahms y C.Franck

LugarCasal Municipal de Creixell

Fecha y hora: Sábado, 12 de octubre del 2019 a las 19h.

Entradas: 10 EUR.

Apto para niños mayores de 6 años. Niños hasta 12 años gratuitos.

Frank Sinatra – From Here To Eternity

Matthew Crawford, bajo-barítono – Victoria Fernández, piano

de Luis Suárez

Sábado, 21 de septiembre de 2019, Casal de Cultura de Creixell, Tarragona

Que Sinatra sigue vivo nadie lo pone en duda, se puede observar en llenos rotundos como es el caso. Una sala abarrotada, con el cartel de «todo venido”, para ver algo más que un holograma de «La Voz». Un soberbio solista norteamericano, de residencia en España y miembro de la plantilla del «Teatro de la Zarzuela de Madrid», de voz profunda, simpatía venida en serie y un gran aspecto de la musicalidad y admiración para este gran personaje de la canción universal; todo ello nos muestra esta primera colección de singles de Sinatra con la pianista Victoria Fernández es también la mejor una gran manera de recobrar a la memoria muchas de aquellas melodías que enseguida nos vienen a la cabeza, números bien cantados que bien merecen su continua popularidad. Después de Bing Crosby, ningún vocalista de jazz tuvo más éxito en las películas, o fue mejor para entrelazar sus actuaciones con sus películas, que Frank Sinatra. De 1940 a 1970, nunca estuvo lejos de Hollywood, y sus éxitos cinematográficos a menudo iban de la mano de su fortuna popular; incluso sus personajes de películas se alinearon con sus temas y ambiciones musicales, desde su papel protagónico. Sinatra también se aseguró de que grabara un montón de material excelente. La belleza de cualquier colección de Frank Sinatra es que, dependiendo de cómo los productores la organicen para cualquier propósito que tengan en mente, permite al oyente enfocarse en un aspecto diferente del trabajo del cantante y elegir detalles nuevos y variados. Aquí hubo un alto nivel, de cuidada selección y gusto interpretativo que muestra un buen compromiso para los oyentes que estén (o no) preparados para recibir de nuevo a «la voz»: la interpretación de Crawford es una delicia, que suena penetrante y como era de esperar, un swing alegre, un blues sentido, baladas negras llenas de sentimiento; sin necesidad de seguir un estricto orden cronológico; y este orden funciona, agitando la olla de la tarifa más familiar de Sinatra de la época en nuevas formas y yuxtaposiciones, exhaustiva, informativa y muy entretenida. por lo que terminamos con un «retrato» atractivo e informativo, con una interacción amable y ligera entre ambos intérpretes, de anecdotarios personales de la leyenda y la historia de las canciones elegidas, en todas sus diferentes manifestaciones y escenarios: banda grande, grupo pequeño…, todo ellos con un acierto en reducción al piano, no siempre suficientemente bien publicado en partituras y que obliga al pianista a sudar la gota gorda en un correcto alegro y hacer suplir, de la mejor manera posible, los míticos arreglos de las grabaciones. Fernández sale bien parada, aún si tomamos en cuenta que su formación es eminentemente clásica. Como en la mayoría de las colecciones de Sinatra, el énfasis está en las baladas, aunque no falta el himno de entretenimiento alegre «New York, New York». La voz de Crawford suena asimismo como una balada, y con su voz funciona de esa manera a un nivel tan alto de calidad, cercana y vigorizante.

Cançó d’amor i de guerra

Música de Rafael Martínez i Valls (Ontinyent, Alicante, 12 de octubre de 1895 – Barcelona, 26 de diciembre de 1946). Libreto de Lluís Capdevila y Víctor Mora

Sara Bañeras, Jaume Fonollá, Enric Berdaguer, Jordi Carbonell, María Bañeras.

Guillermo Saavedra, piano

Cor Da Capo de Barcelona

Director musical: Dalmau González

de Luis Suárez

Nueva representación de esta zarzuela catalana que actualiza uno de los símbolos del patrimonio musical catalán y una de las piezas más grandes y emblemáticas de la lírica autóctona. Proyecto ambicioso sacado adelante por el gran tenor ligero Dalmau González (Olot, 1940), al cargo de la dirección musical.

La obra en sí, estrenada en el año 1926 y compuesta por Rafael Martínez Valls, tuvo que cambiar el título por «Los soldados del ideal» debido a la situación política del país. En plena Dictadura de Primo de Rivera, el Capitán General de Cataluña, Milans del Bosch, no autorizaba su estreno si no cambiaba el título. La zarzuela obtuvo un gran éxito y desde entonces es la obra más celebrada del repertorio lírico catalán, siendo prohibida su representación durante la etapa Franquista y rescatada en su totalidad durante la transición, de la mano de Antoni Ros Marbà.

Rafael Martínez Valls nació en Ontinyent (Valencia) en 1887 y murió en Barcelona en 1946. Comenzó a estudiar música en el colegio, siguiendo después en Valencia en donde inició la carrera de Medicina, siendo sus primeros maestros Juan Bautista Pastor Pérez de composición y José María Úbeda de órgano. Su primer puesto profesional fue el de director de la Banda Provincial de Valencia. Luego marcha a Madrid ampliando estudios con Emilio Vega y siendo maestro concertador y organista en el Teatro Real, información esta contestada por el Diccionario de la Zarzuela. Más tarde pasó a Barcelona donde fue maestro de capilla y organista de la capilla de San José Oriol durante siete años en que compuso abundante música religiosa de notable calidad, tal como motetes, 2 misas y una salve. Su permanencia en Barcelona le acercó a los ámbitos culturales y propició su ligazón a la historia musical catalana. Ello sobresalió en el aspecto teatral, donde después de una zarzuela en castellano «Así Canta mi Amor» (1925) destaca en el campo de la zarzuela catalana con la aquí expuesta (su primer gran éxito), «La Legió d’Honor» (1930) Y «L’Àliga Roja» (1932) dentro del intento de creación de un genuino teatro lírico compuesto bajo patrones catalanes.

«Cançó d’amor i de guerra» obtuvo un gran éxito, consiguiendo en 11 meses 400 representaciones, en diversos teatros, pues dos meses después del estreno empezó a representarla como Eloi el gran tenor Emili Vendrell, junto a Tana Lluró y Pablo Gorgé en Francina y l’avi Castellet. Desde entonces ha significado el más celebrado título del teatro musical catalán, que sigue estando presente en las temporadas que allí se organizan, ausente no obstante en el resto de España, prueba, sin duda, del fracaso en muchos del «conllevarnos» orteguiano (Ortega y Gasset). Representa el anhelo más noble de los pueblos y de las personas por su libertad en momentos de gran convulsión. La obra lanza un mensaje a favor del amor, la igualdad y la confraternidad, y en contra de la guerra y los intereses económicos que hay detrás, ambientada en un pueblo del Vallespir durante la Revolución Francesa, a finales del siglo XVIII, en un complicado momento político y social. Con la gran acústica que demuestra una y otra vez el recinto, Dalmau, el coro y sus solistas (aficionados) llegaron con gran ilusión a desnudar la partitura, para darle toda su potencia, evitando caer en los estereotipos para que salga a la luz toda su capacidad emotiva, que sí la tiene (y mucho) bajo una dirección escénica «muy austera» de este «concierto en versión semi-escenificada», que tendrá como única escenografía las unos bloques de aja y una buena vestimenta de la época, por parte de los solistas. Un coro en estado de gracia entonando con maestría unos escenarios musicales que irán cambiando de color en función de lo que esté sucediendo. No estaban grandes, como Manuel Ausensi para entablar al pastor pirenaico, o Montserrat Caballé, para realzar a Francina, pero solistas como Sara Bañeras demostraron un hermoso timbre de voz y potencia, así como capacidad teatral. Saavedra hizo olvidar por momentos la densa paleta orquestal original para, en un difícil traslado al piano, ambientar perfectamente el costumbrismo de las melodías, tanto populares como originales de Martínez i Valls. El bis de los «tres tenores líricos», solista, Dalmau González y el mexicano Jorge Lasso fue muy notable y aplaudido en su amor por el paraíso pirenaico. Este fue un bello proceso realizado con éxito, pero aún queda mucho mundo por hacer en el rescate de la ópera y zarzuela de nuestro patrimonio, asignatura pendiente de nuestras autoridades.

Homenaje a Frank Sinatra – My Way – Las canciones que escribieron historia

Matthew Crawford nace en Nueva Orleans (EEUU). Realiza estudios superiores de canto y piano en la Universidad de Miami y posteriormente en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca. Participa en clases magistrales impartidos por Sherrill Milnes, William Warfield, Eleanor Steber y Edelmiro Arnaltes. Ha trabajado como solista en el Coro de la Comunidad de Madrid y el Coro Nacional. Actualmente es bajo-barítono en el Teatro de la Zarzuela donde ha interpretado papeles importantes en producciones de zarzuelas y óperas. Como solista ha participado en Messiah de Haendel, La creación de Haydn, cantatas de Telemann y de Johann Michael Haydn, y Elias de Mendelssohn además de recitales de ópera, zarzuela y oratorio. También se ha probado en otros géneros como el gospel y espirituales afroamericanos con el Coro Gospel de Madrid. Desde hace unos años va ampliando su repertorio para incluir en sus conciertos temas de jazz y musicales.

Programa

LugarCasal Municipal de Creixell

Fecha y hora: Sábado, 21 de septiembre del 2019 a las 20h.

Entradas: 10 EUR.

Apto para niños mayores de 6 años. Niños hasta 12 años gratuitos.

Chopin y George Sand en Mallorca

Antonia Miller, piano

de Luis Suárez

Lo primero, hemos de dar la bienvenida a Antonia Miller nacida en Alemania en 1994 y que comenzó a tocar el piano a la edad de 10 años.  La gran Martha Argerich, destaco su interpretación, como:  “joven talento, muy prometedor”. Ha ganado en los últimos años una reputación internacional a través de numerosas presentaciones en varios países. Actualmente estudia con Cristina Marton-Argerich en Leopold Mozart Zentrum en la Universidad de Augsburg. También es destacable en su currículum su papel como pianista en la música de cámara. Aquí nos servirá de intérprete de alemán su profesora citada y que tiene el gusto de acompañarnos, Cristina Marton-Argerich.

  • Ante todo, una curiosidad que sin duda habrá usted imaginado nos rodea a todos. ¿Su apellido, guarda relación con la gran Martha Argerich?

En 1999 participé en el Concurso Internacional de Piano Martha Argerich, en Buenos Aires. Después de la final conocí al sobrino de Martha y ahora estamos casados y con un hijo. Formar parte de la familia Argerich es un privilegio y que tengo la posibilidad de poder tener contacto personal, familiar y musical con una gran artista como ella.

  • De nuestra joven protagonista, sé que le gusta la interpretación de genios como Haydn o Mozart, además de, claro está, Frederick Chopin, el gran poeta del piano. ¿Abarca algunos géneros más que el clasicismo y el romanticismo en su repertorio habitual?

Nosotras siempre estamos trabajando nuevo repertorio, como barroco, clasicismo, romanticismo, con afinidad por compositores impresionistas también y hasta repertorio de música contemporánea actual. Otro punto importante que tenemos en repertorio es la música de cámara, y el lied con cantante.

  • Aquí la Srta. Miller dará protagonismo a los “24 Preludios” op.28 de Chopin, protagonista del romanticismo musical, concebidos en el municipio de Valldemossa, Mallorca, donde residió entre noviembre de 1838 y febrero de 1839 anhelando una mejora en su débil estado de salud, con George Sand, su amante, vivían aislados y eso estimuló su creatividad. Además, dio forma a la “Balada nº2”, compuso una Mazurca y una Polonesa, y empezó el tercer Scherzo. ¿Cuál es su opinión ante tan prolífica inspiración de obras maestras en tan poco tiempo; ha visitado usted la zona?

Aún no tuve la posibilidad de conocer esas tierras, pero me encantaría algún día poder visitar esa zona. Evidentemente esas tierras y su amor por George Sand han sido una impresionante fuente de creatividad para Chopin.

  • Ella, trabajó en su obra “Spiridion”, en la cual el protagonista es un monje. En 1841 publicó “Un invierno en Mallorca”, donde describe sus impresiones sobre el paisaje de la isla y el carácter de los habitantes de Valldemossa. ¿Qué papel supone para usted la figura de George Sand en la concepción de las obras que va a interpretarnos?

Para mí los 24 Preludios de Chopin son una obra donde se encuentra su universo lleno de amor, sufrimiento, poesía y virtuosismo. Leer los libros de George Sand es una gran inspiración para mí.

  • Hay muchas grabaciones míticas de estos Preludios, desde los comienzos de la fonografía, incluso de álbumes conceptuales dedicados a las obras citadas, inspiradas en este periodo en Mallorca. ¿Tiene usted alguna versión predilecta? ¿Quizás tiene usted pensado grabarlas más adelante?

Por supuesto me encanta la grabación de los Preludios de Martha Argerich y también una grabación de un concierto en vivo que encontré en YouTube, tocada por Danil Trifonov. Las dos me parecieron espectaculares.

  • ¿Qué próximos proyectos tiene usted en mente para un futuro próximo?

Ojalá algún día tenga la oportunidad de poder hacer una grabación de los Preludios, ya que es una obra que amo profundamente y que los he trabajado y sigo trabajando mucho con ellos. Mis planes de futuro es seguir desarrollándome como artista, tocando conciertos, estudiando mucho y aprendiendo de cada oportunidad que se me presente. Muchas gracias, Srta. Miller por estar aquí y deleitarnos con su arte. Le deseo una feliz velada.

Crítica – Preludios op.28 de Frédéric Chopin

Puede parecer, habiendo escuchado estas intensas y deliciosas miniaturas, que la carrera de Antonia Miller haya estado dominada por la música de Chopin y haya realizado periódicamente interpretaciones de la música de Chopin, incluyendo Nocturnes, Scherzi, Impromptus…, y otras piezas. Con estos “24 Preludios, op. 28”, mantiene las expresiones del maestro en su llama viva y trata la música con una tranquila introspección, de un manera quizá más poética y empática en los contrastes lentos, de una manera que Chopin habría aprobado, evitando muestras excesivas de técnica en los Fortes y rechazando el sentimentalismo gratuito, sin caer en excesivos innecesarios. Toda una señal de crecimiento y seriedad que juega con moderación y control cuando se espera que presuma, y ​​pone la música de Chopin muy por encima de la popularidad que le precede. Logra traspasar la mera filigrana ondulante del appassionato de re menor Allegro que cierra el ciclo “tormentoso” tan rápido como los mejores pianistas del pasado. Y Miller tiene alma romántica; su Lento están bellamente modulados y pedaleados. Promete mucho más en los Fortes, que con el tiempo logrará del todo, donde muestra la juventud del intérprete o ejecutante. A destacar también su ritmo controlado y la simplicidad conmovedora logrando un equilibrio notable y poético, notablemente equilibrado y poético.

Desde Alemania a Creixell – Antonia Miller

Antonia Miller (Augsburgo/Alemania) tocará obras de C.Debussy, F.Liszt, C.Saint-Saens y F.Chopin

La joven pianista alemana Antonia Miller, descrita por Martha Argerich como «a very promising young talent», nació en Alemania en 1994 y comenzó a tocar el piano a los 10 años. Actualmente estudia con Cristina Marton-Argerich en el Leopold Mozart Zentrum de la Universidad de Augsburgo.

Antonia Miller es ganadora del premio del concurso nacional alemán para jóvenes músicos «Jugend musiziert» en Brunswick (2014), «Förderpreis» de la Fundación Fritz y Liselotte-Hopf, ganadora del primer premio en el Concurso Siegfried Gschwilm en Augsburgo (2016), ganadora de 5 premios especiales en el Concurso Internacional de Piano «Munich Piano Podium» en Munich (2016) y ganadora del primer premio en el «Clés d’or» Competition en Zúrich (2018) y ganadora del segundo premio en el «International Kabalevsky Competition» en Dresde (2019).

Antonia Miller es becada de la Fundación Yehudi Menuhin «Live Music Now» en Augsburgo y realizó más de 50 conciertos de «Live music now» en Baviera. Desde 2016, es miembro del «Centro de Estudios Pianísticos» que le brinda la oportunidad de participar en clases magistrales internacionales y actuar en Bélgica, Países Bajos y España.


En 2018 se le otorgó una beca de «Blüthner Masterclasses Vienna» y en octubre de 2018 actuó en Basilea, Suiza gracias al apoyo de la «Fundación Suiza para Jóvenes Músicos».

Antonia Miller participo en clases magistrales con Andrzej Jasinski, Eldar Nebolsin, Janina Fialkowska, Wolfgang Manz, Vanessa Latarche, Joseph Paratore y Marta Gulyas.

Durante los últimos años, Antonia Miller ha realizado numerosas actuaciones en varios lugares de Alemania, Suiza, España, Países Bajos, Bélgica y Rumanía. En 2018/19 tocó recitales en Varsovia, Stuttgart, París, Basilea, Berna y Budapest, entre otros.


El programa consiste de las obras siguientes:

C.Debussy – «Reflets dans l’eau»

F.Liszt – «Funerailles»

C.Saint-Saëns / F.Liszt – «Danse macabre»

F.Chopin – Etude op. 25 nº 1 en la bemol major

F.Chopin – Polonaise op. 53 in la bemol major «Heroic»

F.Chopin – 24 Preludes op. 28


LugarCasal Municipal de Creixell

Fecha y hora: Sábado, 07 de setiembre del 2019 a las 20h.

Entrada inversa: La entrada es gratuita, pero las aportaciones voluntarias a la salida se agradecen. Apto para niños mayores de 6 años.