El pianista Carlos Bianchini presenta su nuevo CD en concierto

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Natural de Barcelona, y con una sólida formación clásica y jazzística, Carlos Bianchini ha recorrido numerosos países de Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, participando en una gran variedad de proyectos tanto del mundo de la música como las artes escénicas, no sólo con su faceta de creador, sino también en su faceta como productor. Todo ello le ha otorgado tanto a nivel personal como creativo una experiencia global, a la vez que particular, de entender esta forma de expresión artística que es la música.

Carlos Bianchini ha hallado en el formato musical de Solo Piano la fórmula expresiva perfecta para transmitir y mostrar la simplicidad y a la vez la grandeza del arte de la música. Para él la magia de este arte consiste en la relación que se crea entre audiencia e intérprete; músico y oyente disfrutan a la vez de una experiencia efímera, siendo cómplices por un momento de un tiempo y de un espacio que sólo a ellos pertenece.

El concierto será el domingo, 28 de enero de 2018 en el Casal Municipal de Creixell.

Venta anticipada de las entradas en Ticketea. Precio: 10 EUR (niños hasta 12 años gratuitos).

Impresiones de su concierto en Terrassa, 05 de noviembre de 2017

El Trío Transilvania con Elisabeth Miranova (piano) capta el público en su concierto de gira

de Luis Suárez

– 18.11.2017 – Trío Transilvania con Elisabeth Miranova (piano) – Creixell Classic – Casal Municipal de Creixell –

El Trío, fundado en la región rumana que lleva su nombre, está formado por Stefania Zaharia (violín), Alina Stavar (viola) y Makcim Fernández (violonchelo), todos ellos integrantes de la Orquesta Filarmónica de su cápita, Sibiu; además cuenta con la participación especial de la pianista rusa Elisabeth Miranova.

Recital de cámara basado en la búsqueda de la parte más íntima de grandes compositores, buscando sus impresiones a la búsqueda de una desnudez en sus sentimientos y vivencias de su personalidad y acontecimientos del día a día. Algo que rara vez se puede lograr fuera del ámbito camerístico. La primera parte resultó de obras desconocidas del repertorio habitual, mas no por ello exentas de un manto agradable de música degustativa para un público entregado. Se sucedieron las diferentes combinaciones entre el grupo con una correcta conexión entre sus miembros.

Enescu (1881-1955) fue un niño prodigio del violín y también del piano. Ingresó en el Conservatorio de Viena a la edad de siete años y se graduó a la edad de 13 años. Al año siguiente continuó sus estudios en el Conservatorio de París. Se convirtió en virtuoso y maestro del violín, pero también se dedicó a la composición, que es la rama por la que más se le recuerda actualmente. Abarcó prácticamente todos los géneros y produjo una cantidad considerable de música de cámara. Aquí nos encontramos con dos pequeñas obras de juventud. La “Aubade” (Amanecer), para trío de cuerdas, se completó en 1899 y se publicó tres años más tarde. “Serenade en Sourdine” (1899) de compuso para dúo de violín y chelo. Deliciosas canciones de amor, cantadas por la mañana como parte de los amantes, con una hermosa música romántica con las voces más bajas, con el violonchelo en particular interpretando el papel de una guitarra rasgueada. Una cara más desconocida del autor franco/ rumano que resulta una buena opción donde se requiere un trabajo más corto para un concierto o tal vez como un bis. Ciertamente no debe perderse de los repertorios.

Richard Strauss (1864-1949) fue un compositor y director de orquesta alemán conocido especialmente por sus óperas y poemas sinfónicos, y aclamado como una figura destacada en la composición romántica alemana posterior. De su semidesconocida, que no por ello menos interesante y recientemente grabada en su integral, música de cámara, el grupo escogió este agradable divertimento de juventud. “Variaciones sobre una canción popular bávara” (1882) para trío de cuerdas comienza con una línea de violín lírica y papeles secundarios del chelo y la viola antes de que los tres se unan y cada uno da un giro con la melodía y el soporte. El tema y la forma de variación se basan en los elementos folclóricos iniciales, que aparecen en frases fluidas, secciones en punta y coloridos cambios en el tono. El trío llegaba a equilibrar melodías suaves con grandes crescendos y declaraciones majestuosas. El final se acerca a los últimos momentos al unísono en una furtiva frenética.

Johan Halvorsen (1864-1935) fue un compositor, director de orquesta y violinista noruego, célebre en su época pero luego olvidado hasta hace poco, que dos sellos discográficos conocidos han recuperado su obra orquestal y de cámara. De él nos llegan estas “Zarabanda con variaciones para dúo de violín y viola sobre un tema de Händel” (1914) Basado en el  movimiento de la “Suite de teclado Händel en Sol menor, HWV 432”. El dúo abrió la partitura con una disposición relativamente sin adornos del tema original durante la primera parte de su arreglo, pero pronto la música florece en una serie de variaciones separadas, algunas líricas y expresivas, otras explosivamente virtuosas.

Y así se llegó a la segunda y diferenciada parte del recital, con la obra estrella. Cuando la “Sonata para violonchelo y piano, op.40” de Shostakovich recibió su estreno en diciembre de 1934, muchos de sus contemporáneos se impresionaron por su lenguaje conservador. Su imagen como el “enfant terrible” de la Unión Soviética aún no se había desvanecido a pesar de su regreso público a un lenguaje musical más accesible en su aclamada, y luego repudiada por el propio Stalin, ópera “Lady Macbeth”, estrenada ese mismo año. Alrededor de este tiempo Shostakovich escribió varios artículos que describen su búsqueda de un lenguaje simple, claro y expresivo. Aunque esa búsqueda fue para llevarlo al mundo profundamente ambivalente de la “Cuarta Sinfonía” de 1936, la “Sonata” es claramente una manifestación temprana de esta nueva tendencia. Desde el comienzo se siente como una nueva partida. Su apertura suavemente oscilante no suena como todo lo que Shostakovich había escrito antes; la repetición muy consciente de la exposición sonata es casi una declaración de fe en los primeros principios clásicos. Su lenguaje está impregnado de entonaciones de música popular y “Lady Macbeth”. Los solistas mostraron gran concentración en una lectura ariosa que se puede escuchar en el inicial Moderato. En el Scherzo Shostakovich recupera el buen humor del “Primer Concierto para piano” del año anterior, otra obra maestra, manteniendo el espíritu maníaco de las influencias del music-hall a escasa distancia, alternando con una aspereza de raíces populares rusas con una perfecta escritura de sus ritmos repetidos y gruesos.  El Largo de hace un eco fuertemente en su fraseo de cuatro compases, su forma melódica e incluso en un punto por una alusión cercana a la ópera citada, con una percepción poética e introspectiva hechizante.  El final es inusualmente claro para lo que se esperaba del genio ruso. Comienza con un animado tema de piano que pronto retomará el violoncelo y se extenderá dos veces con pases intensivos, en lo que son episodios de un diseño de rondo modificado, con pases intermedios de pleno ingenio.

En definitiva, para una obra apenas ensayada entre ambos artistas: ¡¡solo apenas dos días!!, se puede decir que el resultado ha sido óptimo. Con un discurso difícil y fracturado entre ambos instrumentos, las cualidades de máxima expresividad por parte del chelo apoyado en un piano tanto agresivo que no sirve de mero acompañante sino como solista a la par. Grandes dificultades de glissandi y pizzicatos contrastantes con el piano, conteniendo una fluidez hermosa, destacando las semicorcheas del violonchelo y las escalas del piano en unas ideas poéticas que cada vez que la música se vuelve más introspectiva lanzan un hechizo mágico entre el oyente para tener a cada uno colgando de cada nota.

El Dúo Irina y Fedor Veselov triunfó en un Concierto de Piano a 4 Manos

de Luis Suárez

– 04.11.2017 – Dúo Veselov (Irina y Fedor) – Creixell Classic – Casal Municipal de Creixell –

Irina y Fedor Veselov

Una tarde – noche de tormenta eléctrica, lluvias torrenciales y tiempos convulsos, nos llegaba un encantador matrimonio ruso, residente en Barcelona, cargado de energía positiva, simpatía y amabilidad para ofrecernos este derroche de entrega total ante un público de todas las edades. Una sesión de clásicos populares, de danzas fácilmente concebidas para el disfrute y reconocimiento inmediato, sin necesidad casi de presentación ni programa impreso alguno. Algunas piezas escritas originalmente para piano a cuatro manos, como las sublimes “Danzas Húngaras” de Brahms y/o las “Danzas Eslavas” de Dvorak. Otras transcritas directamente por el mismo compositor u otros intérpretes y/o contemporáneos de los mismos autores (como las danzas archiconocidas del “Cascanueces” de Tchaikovsky por su amigo Anton Arensky), en páginas efectistas llenas de luz, fuerza y color. Mas todo ello ha de ser acompañado por una plena predisposición de público e intérpretes. Y así ha sido. La fuerza de los primeros en llegar a la sala, solventando las inclemencias temporales, y la pasión de los intérpretes hicieron posible esa interacción entre ambas partes que siempre es tan de agradecer.

Fuerza expresiva mezclada con virtuosismo eficaz, sin sobrepasarse en modo alguno, fueron las guindas efectistas que marcaron la senda del éxito. Teclado a cuatro manos fundido en uno, con una perfecta conjunción entre técnica y pasión. Recorrido por diferentes ritmos folclóricos de distancias largas, sin notar por ello un ápice de bajeza. Domino absoluto de los mismos. Una música, en buena parte de salón, que posee la magia de evocación, nostalgia y alegría. Desde las encantadoras miniaturas de Brahms, estampas de la Hungría plena de artistas y ritmos fácilmente reconocibles, a las más elaboradas postales eslavas de Dvorak que fueron concebidas a recomendación del primero para su editor Simrock, llevándolo al reconocimiento y fama fuera de sus fronteras. Unas páginas llenas de emotividad con melodías de gran inspiración lírica y contrastes rítmicos. Todo un ejemplo de calidad dentro de un producto concebido en principio para el disfrute casero de la burguesía y aristocracia de la época en el Imperio Austro-húngaro. Las deliciosas danzas líricas de Grieg, evocadoras de las costumbres y naturaleza bella de su Noruega natal. Auténticos poemas de inspiración de deliciosas frases y acordes versados en su piano inseparable; joyas de la literatura musical nórdica indispensables en la historia del arte. Un rompedor Piazzolla inimitable, que su literatura para bandoneón y conjuntos instrumentales son fácilmente interpretados por cualquier instrumento sin perder ni un ápice de su fuerza. Una “Habanera de Carmen” de Bizet en una transcripción de tones incluso jazzísticos en su coda. Las melodías danzantes rusas, de un Khachaturian soviético capaz de sacar joyas de sus ballets sorteando la “Censura Stalinista” de la época evocando su Armenia natal. Y el venerado Tchaikovsky que a todos transporta en la fantasía; unas melodías que desde niños han ido acompañando a generaciones. De sabio es ser agradecido y el público así lo hizo constar. La sonrisa dominó el ambiente alegre durante toda la sesión y tras la misma. Así fue el amanecer dorado que siguió a la tormenta.

Aleksandar Krapovski acompañado por Diana Baker tocan el concierto para violín KV 218 de Mozart y op. 35 de Tchaikovsky en un concierto del ciclo Creixell Classic

de Luis Suárez

– 07.10.2017 – Creixell Classic – Casal Municipal de Creixell (Tarragona) – Aleksandar Krapovski, violín y Diana Baker, piano – Concierto para Violín nº4 Kv 218 de W.A. Mozart y Concierto para Violín op. 35 de Tchaikovsky (reducción para piano) –
Magistral derroche de energía y expresividad por parte de Krapovski en estas dos obras maestras dedicadas por dos maestros universales, entrelazados entre sí. Tchaikovsky, admirador expreso del arte de Mozart. Para Tchaikovsky, la música de Mozart era como una encarnación de la belleza divina en una forma humana que inspiró amor, y en una notable entrada en el diario de 1886 describió a Mozart como un ” Cristo musical “. Esta adoración de Mozart tuvo sus orígenes en la infancia de Tchaikovsky, pues cuando aún no tenía cinco años se conmovió cuando oyó la orquestación que su padre había traído de San Petersburgo, reproducir fragmentos de su ópera “Don Giovanni”. Escuchando la música de Mozart despertó en él un “culto apasionado por ese genio” que duró toda su vida. Mozart fue para Tchaikovsky “el músico y artista ideal en todos los aspectos”.
La generosidad creativa de ambos es otro punto en común, de ahí se ve en las sendas obras aquí expuestas. La espontaneidad en vena de un jovencito Mozart hace de la obra aquí expuesta una auténtica delicia para cualquier oyente. Bien en esta partitura la reducción orquestal para piano solo puede pasar desapercibida, el violín lleva la voz cantante, Diana Baker acompaña correctamente sin pasar por encima al solista, como en la partitura original discurre por deseo del autor; obra de cámara con una belleza melódica embaucadora. Krapovski demuestra una gran expresividad y su gozo es transmitido al público, con una lectura nítida y de somero disfrute interior.
Mas es en el bellísimo “Concierto” de Tchaikovsky donde la balanza se decanta ostensiblemente por el violinista macedonio. Lectura acertadamente apasionada de una partitura autobiográfica, de un momento depresivo superado por el ruso, con una predisposición a un tratamiento persuasivo y melancólico del hecho melódico y el acentuado contraste del elemento dramático. Todo ello encuentra, tanto en el ejecutor como en el oyente medio, una adhesión total, con momentos sobrecogedores que impulsan la empatía con el compositor. Esta hermosísima partitura estrenada en Viena el 4 de diciembre de 1881, se desarrolla en un clima poético donde siempre está presente la melancolía eslava. Tchaikovsky da rienda suelta a las introvertidas “pausas” de contemplación vaticinadora de tragedia, así como a las repentinas pinceladas rítmicas y coloristas; cambios drásticos de estado de ánimo, de meditaciones dolorosas y de impulsos de alegría que la crisis existencial parecía haberle negado. Una ejecución apasionada que lejos de ser fruto de un sentimentalismo fácil, se debe a una serie de contradicciones “fatales”, que se introducen como una especie de confesión personal. Krapovski se da el respiro, que el compositor intencionadamente añade en la “Canzonetta – Andante”, con cierto sabor eslavo donde, el piano en este caso, expone dulcemente la melodía, que luego repite el violín acentuando la melancolía y el tono romántico que prevalece a lo largo de toda la obra. Delicadas sonoridades llegan a constituir un diálogo con el violín de encantadores contornos; detalles que unidos a la expresión melódica hacen de este pasaje uno de los instantes más bellos e inspirados de la partitura. Un rítmico “Allegro vivacissimo” cambia la atmósfera del movimiento anterior, acercándose así al final de este concierto. El frenesí de las danzas eslavas llega a vislumbrarse a través de los potentes acentos orquestales, que aquí notan su ausencia y ensombrecen la instrumentación original y de las sonoridades del violín, que alcanzan contornos espectaculares en los pasajes que cierra la obra, con un Krapovski totalmente entregado en un derroche de virtuosismo y sensibilidad suprema.

Jelena Pumpure, artista plástica, expone en Tarragona

El 10 de noviembre a las 20:00 hs. la Asociación amigos del Arte «VITA» propone un evento multidisciplinario de artes plásticas, música y cava en su sala de Tarragona con el propósito de presentar la obra pictórica de la artista lituana Jelena Pumpure que forma parte de su colección “Mi mundo”.

Para asistir es preciso ponerse en contacto con la organización a fin de garantizar la disponibilidad de plazas.

Gira catalana del Trío Transilvania

El trío de cuerdas Transilvania ofrecerá dos conciertos en la Costa Daurada de Catalunya durante los días 17 y 18 de noviembre. El programa musical permitirá al público apreciar un panorama del repertorio para dúo y trío de cuerdas que abarca desde el siglo XVIII al XX:

Las citas tendrán lugar en las siguientes fechas y lugares:

En el concierto del día 18 de noviembre, a las 19:00 h , podréis disfrutar de un programa fresco y novedoso. 

  • Johan Halvorsen: “Sarabanda” con variazioni sobre un tema de Haendel
  • George Enescu: “Serenade en sourdine”
  • George Enescu: “Aubade”
  • Richard Strauss: Variaciones sobre un tema popular de Baviera “‘s Deandl is harb auf mi” (mi novia está enojada conmigo)
  • Dmitri Shostakovich: Sonata para cello y piano op.40 (Allegro non troppo, Allegro, Largo, Allegro)

En dicha ocasión también tendremos a una pianista invitada, una joven promesa, Elizabeth Mironova, quien interpretará junto al violoncelista del trío, Makcim Fernandez Samodaiev, la divina y difícil sonata de Dimitri Shostakovich.

 

Transilvania, trío de cuerdas

Integrado por tres grandes artistas procedentes de Rumania, Stefania Zaharia (violín), Alina Stavar (viola) y Makcim Fernández (violonchelo), el trío Transilvania se estrena en Catalunya en 2017.

Stefana Zaharia

Proviene de una familia de músicos tradicionales de Rumania. Se graduó en la Universidad de Música de Bucarest y en la Hochschule fur Musik und Theater de Leipzig.

Se presentó en salas de concierto como la Gewandhaus Leipzig, Gasteig Munchen, Schloss Hohenkammer, Herkulessaal Munich, Cuvillies Theater Munchen, Konzerthaus Viena, Schloss Nymphenburg Munchen, St. Peter Kirche Zurich, Freudenstadt, Ettlingen, St. Blasien, Tianjin, Thalia Hall, Sibiu, Romanian Atheneum Hall in Bucharest, Romanian Opera in Bucharest, Romanian Opera in Cluj-Napoca.

Tiene una importante experiencia en música de cámara y fue premiada en el concurso de música de cámara “Mihail Jora” Chamber Music Competition en Bucarest y Hungarian Music Festival por el Instituto Balassi en Bucarest. Desde 2016 es miembro de la de la Orquesta Filarmónica de Sibiu (Romania).

Alina Stacar

Graduada del Conservatorio de Música “Gheorghe Dima” de Cluj-Napoca, Rumania continuo sus estudios de postgrado en Estados Unidos de America en la Bowling Green State University, Ohio.

Fue galardonada con el Premio de interpretación musical en el Festival Amicus (Craiova, Romania 2007) y Primer Premio en el Concurso de Música de Camara de la Universidad Bowling Green de Ohio (EUA 2007).

Desde 2008 es miembro de la Orquesta Filarmónica de Sibiu (Romania).

Makcim Fernández Samodaiev

Graduado del Conservatorio Real de Amberes, Bélgica como solista-concertista ha participado en concursos internacionales en Mexico, E.U.A., Bélgica y España.

Se presentó como solista y músico de cámara en Cuba, Mexico, Ucrania y en el continente Europeo.

Actualmente es solista de la Orquesta Filarmónica de Sibiu (Romania) y miembro del duo Florescu-Fernandez.

Simon Buerki en concierto en Madrid

La Asociación Amigos del Arte «VITA» en colaboración con Shigeru Kawai Center Madrid, os invita este viernes, 3 de noviembre, a las 19:30 h, al concierto del joven pianista Suizo-Ucraniano , Simon Buerki.

Con tan solo 16 años, este joven pianista ha cosechado muchas victorias entre las que hemos de mencionar su reciente Primer Premio en el Concurso Internacional de Liszt de Alemania.

Viernes 3 de noviembre de 2017. 19:30hs.
Shigeru Kawai Center
Pza. Francisco Morano, 3 – 28005, Madrid

Simon Buerki, pianista

Simon BuerkiSimon Bueki nació en Suiza y comenzó sus estudios musicales a los cinco años en la Escuela de Música Clásica y Jazz de Kiev con el maestro Rada Zagonskaya.

Posteriormente continuó su formación en el Conservatorio Central de Música de Kiev (Ukrania) con Boris Fedorov y en 2015 se trasladó a la Escuela Central de Música de Moscú con la profesora Farida Nurizade.

Ha realizado conciertos en Suiza, Rusia, España, Francia y Austria

Premios

  • Competición internacional Horowitz (2011)
  • Competición internacional Sberbank (2013)
  • Steps towards mastery, San Petesburgo (2017)
  • Ricard Viñes, Barcelona (2017)
  • Segundo premio Tackacs para jóvenes músicos (2017)
  • Primer Premio, Concurso Internacional de Liszt en Alemania (2017).