Aleksandar Krapovski acompañado por Diana Baker tocan el concierto para violín KV 218 de Mozart y op. 35 de Tchaikovsky en un concierto del ciclo Creixell Classic

de Luis Suárez

– 07.10.2017 – Creixell Classic – Casal Municipal de Creixell (Tarragona) – Aleksandar Krapovski, violín y Diana Baker, piano – Concierto para Violín nº4 Kv 218 de W.A. Mozart y Concierto para Violín op. 35 de Tchaikovsky (reducción para piano) –
Magistral derroche de energía y expresividad por parte de Krapovski en estas dos obras maestras dedicadas por dos maestros universales, entrelazados entre sí. Tchaikovsky, admirador expreso del arte de Mozart. Para Tchaikovsky, la música de Mozart era como una encarnación de la belleza divina en una forma humana que inspiró amor, y en una notable entrada en el diario de 1886 describió a Mozart como un ” Cristo musical “. Esta adoración de Mozart tuvo sus orígenes en la infancia de Tchaikovsky, pues cuando aún no tenía cinco años se conmovió cuando oyó la orquestación que su padre había traído de San Petersburgo, reproducir fragmentos de su ópera “Don Giovanni”. Escuchando la música de Mozart despertó en él un “culto apasionado por ese genio” que duró toda su vida. Mozart fue para Tchaikovsky “el músico y artista ideal en todos los aspectos”.
La generosidad creativa de ambos es otro punto en común, de ahí se ve en las sendas obras aquí expuestas. La espontaneidad en vena de un jovencito Mozart hace de la obra aquí expuesta una auténtica delicia para cualquier oyente. Bien en esta partitura la reducción orquestal para piano solo puede pasar desapercibida, el violín lleva la voz cantante, Diana Baker acompaña correctamente sin pasar por encima al solista, como en la partitura original discurre por deseo del autor; obra de cámara con una belleza melódica embaucadora. Krapovski demuestra una gran expresividad y su gozo es transmitido al público, con una lectura nítida y de somero disfrute interior.
Mas es en el bellísimo “Concierto” de Tchaikovsky donde la balanza se decanta ostensiblemente por el violinista macedonio. Lectura acertadamente apasionada de una partitura autobiográfica, de un momento depresivo superado por el ruso, con una predisposición a un tratamiento persuasivo y melancólico del hecho melódico y el acentuado contraste del elemento dramático. Todo ello encuentra, tanto en el ejecutor como en el oyente medio, una adhesión total, con momentos sobrecogedores que impulsan la empatía con el compositor. Esta hermosísima partitura estrenada en Viena el 4 de diciembre de 1881, se desarrolla en un clima poético donde siempre está presente la melancolía eslava. Tchaikovsky da rienda suelta a las introvertidas “pausas” de contemplación vaticinadora de tragedia, así como a las repentinas pinceladas rítmicas y coloristas; cambios drásticos de estado de ánimo, de meditaciones dolorosas y de impulsos de alegría que la crisis existencial parecía haberle negado. Una ejecución apasionada que lejos de ser fruto de un sentimentalismo fácil, se debe a una serie de contradicciones “fatales”, que se introducen como una especie de confesión personal. Krapovski se da el respiro, que el compositor intencionadamente añade en la “Canzonetta – Andante”, con cierto sabor eslavo donde, el piano en este caso, expone dulcemente la melodía, que luego repite el violín acentuando la melancolía y el tono romántico que prevalece a lo largo de toda la obra. Delicadas sonoridades llegan a constituir un diálogo con el violín de encantadores contornos; detalles que unidos a la expresión melódica hacen de este pasaje uno de los instantes más bellos e inspirados de la partitura. Un rítmico “Allegro vivacissimo” cambia la atmósfera del movimiento anterior, acercándose así al final de este concierto. El frenesí de las danzas eslavas llega a vislumbrarse a través de los potentes acentos orquestales, que aquí notan su ausencia y ensombrecen la instrumentación original y de las sonoridades del violín, que alcanzan contornos espectaculares en los pasajes que cierra la obra, con un Krapovski totalmente entregado en un derroche de virtuosismo y sensibilidad suprema.

Conciertos para Violín y Piano: Mozart y Tchaikovsky

Dos grandes músicos, Aleksandar Krapovsky (violín) y Diana Baker (piano), presentarán los dos conciertos para violín (de Mozart y de Tchaikovsky ) con adaptación de la parte orquestal para piano el  próximo 7 de octubre a las 20 hs. en el casal municipal de Creixell.

ALEKSANDAR KRAPOVSKI (violín)

El violinista Aleksandar Krapovski nació en Macedonia en 1981. Ha estudiado en Bulgaria y Alemania con los profesores Dora Ivanova y Mintcho Mintchev.

Desde muy joven ha ganado diferentes premios a Macedonia tanto como solista como en música de cámara: el Tercer Premio a la International Violin Competition “Pantcho Vladigerov” de Shumen, Bulgaria y ganador, también, del Primer Premio a la International Competition “Musitians of the Milenium “de Skopje, Macedonia.

2017-10-07-Mozart-Tchaikovsky

Así mismo ha sido miembro desde su juventud de diferentes orquestas como la Orquesta Filarmónica de Macedonia y la USB Verbier Festival Youth Orquesta bajo la dirección de James Levine, Zubin Mehta, Mstislav Rostropovich, Elsa Pekka Salonen, Juri Temirkanov y Valery Gergiev entre otros.

Ha sido Concertino de la Orquesta de Cámara de Juventudes Musicales de Macedonia, de la Orquesta Sinfónica y Orquesta de Cámara de la Academia de Música del Estado de Bulgaria. Concertino invitado de la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE). Concertino asociado a la Ópera de Frankfurt y colaborador habitual de la Orquesta Filarmónica de Macedonia.

Actualmente es miembro oficial de la Orquesta del Gran Teatro del Liceo, Barcelona.
Su actividad como solista le ha llevado a actuar con la Orquesta de la Academia del Liceo bajo la dirección de Salvador Brotons; gira de conciertos con la Orquesta Sinfónica Nacional de Malta, en el Carnegie Hall y el Weill Recital Hall de Nueva York y varios recitales en Macedonia, Bulgaria, Turquía y Alemania.

También ha participado en Festivales en todo el mundo como el de Ohrid (Macedonia), Festival Verbier y Academia (Suiza), el Youth 4 Youth (Tailandia), Apolonia (Bulgaria), en Ravello (Italia) y en Miyazaki (Japón).

Aleksandar Krapovski en Youtube: Concerto para violín & orchesta Nº 2 en re-menor de Henryk Wieniawski

 

DIANA BAKER (piano)

Nació en Sidney (Australia), donde comenzó piano con Romola Costantino. Se licenció en el N.S.W. Conservatorium con Elizabeth Powell e Igor Hmelnitsky. Después de obtener la beca W.A. Dull Memorial, continuó sus estudios con Bella Davidovich, Martha Argerich y Harry Datyner, y fue galardonada con el “Prix de virtuosité”, otorgado por el Conservatorio de Ginebra.

Ganadora del premio del concurso Internacional de Roma, medalla de oro en el premio de música de cámara de “San Bartolomeo”, inició su carrera en solitario grabando para Ricordi, Cascavelle y Stradivarius. Para perfeccionar su formación, participó en cursos con Bruno Seidlhofer, Vlado Perlmutter y Georgy Sebok.

Aparte de su carrera en solitario, Diana ha trabajado de repertorista para el Gran Teatro de Ginebra, ha colaborado con el grupo de música contemporánea Contrechamps y ha grabado bandas sonoras para el director de películas suizo Claude Goretta.

Diana, nombrada asesora musical de la Asociación Internacional de Mujeres Artistas y miembro de la red WIN (Women ‘s International Networking), vive actualmente en Cataluña. Es propietaria de un piano Fazioli.

Diana Baker en Youtube: Ludovia de Carlos Guastavino

 

Véase la reseña de este concierto

Misha Spivak, violín

Nació en Moscú y a los seis años empiezó a estudiar violín con S.Bezrodnyi.

Terminó la Academia Superior de Música de Gnessin en 1994 y realizó estudios de postgrado en 1996 con las más altas calificaciones. Entre 1996-1997 se perfeccionó con I. Oistrach en el Conservatorio de Bruselas.

Desde 1992 a 1994 fue el concertino de la Orquesta “Rusia Joven” en Moscú. Desde 1993 fue profesor del Academia Gnessin de Moscú. En 1994 fue invitado por la Orquesta de Cámara “Virtuosos de Moscú” dirigida por Vladimir Spivakov actuando en las mejores salas del mundo. En el mismo año fomó el Duo Miris con la pianista Irina Musatova con el que ofrecieron conciertos de cámara en toda Europa, participando en festivales de Francia, Austria y España .

Desde 1999 es co-principal de la Orquesta Oviedo Filarmonia y en 2011 se incorporó a la Orquestra de la Comunitat Valenciana con la que trabajó bajo la batuta de Lorin Maazel, Zubin Mehta, Riccardo Chailly. Desde 2012 es también miembro del Ensemble Arteunita.

En 2004 formó Sonus Ensemble. Entre 2005-2007 actuó en el Festival de Verano de Oviedo y en el Ciclo Internacional de Música XIV de Guadix. De 2004 a 2006 fue el 1er violín del cuarteto Virtuosos de Moscú. Desde 2006 es miembro del Trio San Petersburgo y 1er violin SASSquartet.

 

Ha realizado grabaciones con obras de Brahms, Beethoven , Prokofiev, Medtner, Rimsky-Korsakov, Taneev y Stravinsky.

Premios: