Gira por México del «Trio Lírico»

El «Trio Lírico», formado por la mezzosoprano Jennifer Ramírez, el barítono Carlos Andrade y la pianista Victoria Fernández, ofrece un montage de la ópera «Carmen» de G.Bizet, El «Barbero de Sevilla» de G.Rossini y un fragmento de la «Caballería Rusticana» de P.Mascagni. En la segunda parte se dan extractos de Zarzuelas y preciosos boleros.

Durante el concierto del 13 de noviembre en el gran teatro de Villahermosa (Tabasco), con aforo hasta 1200 personas, habrá un acompañamiento de los alumnos de la escuela de flamenco de Hilda Galán y el coro de la escuela de Música «Odessa» de Villahermosa.

Jennifer Ramírez

El primer papel de Jennifer Ramírez en la ópera fue Mercedes en versión concierto de Carmen de Bizet, junto con la mezzosoprano Marina Rodríguez-Cusí como Carmen, dirigida por Josep Lluis Valledecabres.
Después de terminar sus estudios, se mudó a Italia, donde continuó estudiando con el tenor Antonio Lemmo, comenzando al mismo tiempo con una intense actividad musical.
En 2010, fue elegida para interpretar el papel de Maddalena en Rigoletto de Verdi para la Stazione Lirica di Gubbio (Roma).
Ha ofrecido muchos conciertos y recitales líricos, en Francia, Alemania, España, China, Austria, EE.UU, pero especialmente en Italia, incluyendo los géneros de ópera y llevando siempre la zarzuela muy presente.
Más tarde, fue elegida para participar en la Accademia di Belcanto Rodolfo Celletti para actuar en el Festival della Valle D’Itria en Martina Franca (Bari), donde asistió a las clases magistrales de Mariela Devia, Vincenzo De Vivo, Paolo Coni, Stefania Bonfadeli, Jessica Pratt, Sherman Lowe, Antonio Greco y Alberto Zedda, entre otros.
En febrero de 2017 regresa a Nueva York para realizar dos recitales, donde abordan la música española y su influencia a nivel internacional, con gran éxito y aceptación entre el público estadounidense.
En noviembre de 2017 colabora con un proyecto para conmemorar y recordar al bailarín Félix Rodríguez, con un primer concierto en Murcia y con la expectativa de una gira por Europa, con un nuevo repertorio, que incluye a compositores rusos como Glinka y Dargomyzski, compositores franceses como como Bizet, italianos como Rossini y alemanes como Mahler, todos ellos influenciados por la música española de los últimos siglos.
En el año 2018 continua con su gira de concierto alrededor de Europa, EE.UU y Rusia, dónde adentrándose un poco más en el barroco es muy bien recibida entre el público.
El año 2019 se presenta bastante intenso, con una agenda bastante interesante y muy rica en novedades, comenzando con conciertos en varias ciudades españolas y seguidamente una gira muy intensa de conciertos con diferentes repertorios de música española por varias ciudades de Rusia, entre ellas Moscú, dónde inicia su gira y la cierra con su último concierto.

Carlos Andrade

Carlos Andrade inicia sus estudios en la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana, siendo guiado en esos primeros años por la profesora Noemí Cortés. Posteriormente recibe una beca otorgada por la Manhattan School of Music de Nueva York donde continúa su preparación profesional bajo la supervisión de Maitland Peters, Ellen Repp y Norma Newton.
Ha interpretado exitosamente los roles principales de su cuerda en escenarios de México, Suiza, Inglaterra, Estados Unidos e Italia, aunque al residir en España la mayor parte de su actividad se ha realizado en este país. También ha realizado intensas giras en la geografía portuguesa. En este país ha cantado Fígaro de «il barbiere di Siviglia», Sharpless de Madame Butterfly y Rigoletto de la opera del mismo nombre.
El teatro Reina Sofía de Valencia, el Gran Teatro del Liceo en Barcelona y el Teatro Real de Madrid han visto algunas de sus interpretaciones entre las que destacan los papeles titulares de Rigoletto, Nabucco, Fígaro (Barbero de Sevilla) y Don Giovanni.
Ha cantado también Tonio (I Pagliacci), Alfio (Cavalleria Rusticana), il Conte di Luna (il Trovatore), Sharpless (Madame Butterfly), Giorgio Germont (La Traviata), Escamillo (Carmen), Enrico (Lucía di Lammermoor), Marcello (La Bohème), Amonasro (Aída), Renato (Un ballo in maschera), y Iago (Otello). En el campo del concierto ha cantado los solos de las misas de Réquiem de Giuseppe Verdi, Wolfgang Amadeus Mozart y Gabriel Fauré, la novena sinfonía de Ludwig van Beethoven, la Misa de coronación, de W.A. Mozart y el Magnificat, de Johann Sebastian Bach.
Ha sido dirigido por los maestros Alain Lombard, Vasili Vasilenko, Kurt Redel, Stephen Layton, Michael Singher, Sergio Oliva, János Kovács, Thomas Cultice entre otros.

Victorica Fernández

Victoria Fernández es descendiente de padre cubano y madre rusa, y ha visto influenciada su carrera profesional por estos orígenes. Cursó su formación profesional de música en la Habana, Cuba, en la Escuela
Nacional de Música, bajo la tutela de su madre, la pianista Irina Samodaeva y la gran profesora Ofelia Montalvan.
En 1988 ganó el concurso para estudiar en la Academia de música para niños talentosos Stoliarsky, en Odessa, Ucrania, donde trabajó con la profesora T. Fomina. Luego se trasladó a Volgogrado, Rusia, para estudiar y finalizar su bachillerato en piano, en el prestigioso Liceo de las Artes A. Serebriacov con la profesora G. Giliova.
Obtuvo el grado superior de piano en el reconocido Conservatorio de Música de Odessa, Ukrania, en donde trabajó con profesores de talla internacional como L. Ginzburg, L.Samodaeva y A. Zelinsky. Se graduó con honores como pianista, profesora, especialista en música de cámara.
Postgrado en interpretación pianística en el Liceo de Barcelona, bajo la tutela del reconocido profesor y pianista cubano, Cecilio Tielles.
Laureada de varios concursos, como el concurso de Amadeo Roldan , «Lira de Plata» en Rusia, etc.
Durante 8 años vivió en México (Tabasco) donde se desenvolvía profesionalmente como profesora, pianista y divulgadora del arte clásico.
Actualmente vive en España y encabeza la Asociación Amigos del Arte VITA, colabora con las Fundaciones «Irina Samodaeva» y PiuMosso. Representa el Instituto Schnittke de Moscú en España. Organiza conciertos, concursos, festivales, eventos culturales para Colegios, empresas y ayuntamientos.
Ideóloga y realizadora de viajes culturales ArtTour a Rusia y México, donde se enfoca a la sociedad mas joven al turismo cultural y al perfeccionamiento artístico (música, danza, pintura, idiomas etc.)

Cançó d’amor i de guerra

Música de Rafael Martínez i Valls (Ontinyent, Alicante, 12 de octubre de 1895 – Barcelona, 26 de diciembre de 1946). Libreto de Lluís Capdevila y Víctor Mora

Sara Bañeras, Jaume Fonollá, Enric Berdaguer, Jordi Carbonell, María Bañeras.

Guillermo Saavedra, piano

Cor Da Capo de Barcelona

Director musical: Dalmau González

de Luis Suárez

Nueva representación de esta zarzuela catalana que actualiza uno de los símbolos del patrimonio musical catalán y una de las piezas más grandes y emblemáticas de la lírica autóctona. Proyecto ambicioso sacado adelante por el gran tenor ligero Dalmau González (Olot, 1940), al cargo de la dirección musical.

La obra en sí, estrenada en el año 1926 y compuesta por Rafael Martínez Valls, tuvo que cambiar el título por «Los soldados del ideal» debido a la situación política del país. En plena Dictadura de Primo de Rivera, el Capitán General de Cataluña, Milans del Bosch, no autorizaba su estreno si no cambiaba el título. La zarzuela obtuvo un gran éxito y desde entonces es la obra más celebrada del repertorio lírico catalán, siendo prohibida su representación durante la etapa Franquista y rescatada en su totalidad durante la transición, de la mano de Antoni Ros Marbà.

Rafael Martínez Valls nació en Ontinyent (Valencia) en 1887 y murió en Barcelona en 1946. Comenzó a estudiar música en el colegio, siguiendo después en Valencia en donde inició la carrera de Medicina, siendo sus primeros maestros Juan Bautista Pastor Pérez de composición y José María Úbeda de órgano. Su primer puesto profesional fue el de director de la Banda Provincial de Valencia. Luego marcha a Madrid ampliando estudios con Emilio Vega y siendo maestro concertador y organista en el Teatro Real, información esta contestada por el Diccionario de la Zarzuela. Más tarde pasó a Barcelona donde fue maestro de capilla y organista de la capilla de San José Oriol durante siete años en que compuso abundante música religiosa de notable calidad, tal como motetes, 2 misas y una salve. Su permanencia en Barcelona le acercó a los ámbitos culturales y propició su ligazón a la historia musical catalana. Ello sobresalió en el aspecto teatral, donde después de una zarzuela en castellano «Así Canta mi Amor» (1925) destaca en el campo de la zarzuela catalana con la aquí expuesta (su primer gran éxito), «La Legió d’Honor» (1930) Y «L’Àliga Roja» (1932) dentro del intento de creación de un genuino teatro lírico compuesto bajo patrones catalanes.

«Cançó d’amor i de guerra» obtuvo un gran éxito, consiguiendo en 11 meses 400 representaciones, en diversos teatros, pues dos meses después del estreno empezó a representarla como Eloi el gran tenor Emili Vendrell, junto a Tana Lluró y Pablo Gorgé en Francina y l’avi Castellet. Desde entonces ha significado el más celebrado título del teatro musical catalán, que sigue estando presente en las temporadas que allí se organizan, ausente no obstante en el resto de España, prueba, sin duda, del fracaso en muchos del «conllevarnos» orteguiano (Ortega y Gasset). Representa el anhelo más noble de los pueblos y de las personas por su libertad en momentos de gran convulsión. La obra lanza un mensaje a favor del amor, la igualdad y la confraternidad, y en contra de la guerra y los intereses económicos que hay detrás, ambientada en un pueblo del Vallespir durante la Revolución Francesa, a finales del siglo XVIII, en un complicado momento político y social. Con la gran acústica que demuestra una y otra vez el recinto, Dalmau, el coro y sus solistas (aficionados) llegaron con gran ilusión a desnudar la partitura, para darle toda su potencia, evitando caer en los estereotipos para que salga a la luz toda su capacidad emotiva, que sí la tiene (y mucho) bajo una dirección escénica «muy austera» de este «concierto en versión semi-escenificada», que tendrá como única escenografía las unos bloques de aja y una buena vestimenta de la época, por parte de los solistas. Un coro en estado de gracia entonando con maestría unos escenarios musicales que irán cambiando de color en función de lo que esté sucediendo. No estaban grandes, como Manuel Ausensi para entablar al pastor pirenaico, o Montserrat Caballé, para realzar a Francina, pero solistas como Sara Bañeras demostraron un hermoso timbre de voz y potencia, así como capacidad teatral. Saavedra hizo olvidar por momentos la densa paleta orquestal original para, en un difícil traslado al piano, ambientar perfectamente el costumbrismo de las melodías, tanto populares como originales de Martínez i Valls. El bis de los «tres tenores líricos», solista, Dalmau González y el mexicano Jorge Lasso fue muy notable y aplaudido en su amor por el paraíso pirenaico. Este fue un bello proceso realizado con éxito, pero aún queda mucho mundo por hacer en el rescate de la ópera y zarzuela de nuestro patrimonio, asignatura pendiente de nuestras autoridades.